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2/9/13

Todo Pasa...

Hubo una vez un rey que dijo a los sabios de la corte:
_Me estoy fabricando un precioso anillo. He conseguido uno de los mejores diamantes posibles. Quiero guardar oculto dentro del anillo algún mensaje que pueda ayudarme en momentos de desesperación total, y que ayude a mis herederos, y a los herederos de mis herederos, para siempre. Tiene que ser un mensaje pequeño, de manera que quepa debajo del diamante del anillo.
Todos quienes escucharon eran sabios, grandes eruditos; podrían haber escrito grandes tratados, pero darle un mensaje de no más de dos o tres palabras que le pudieran ayudar en momentos de desesperación total... Pensaron, buscaron en sus libros, pero no podían encontrar nada.
El rey tenía un anciano sirviente que también había sido sirviente de su padre. La madre del rey murió pronto y este sirviente cuidó de él, por tanto, lo trataba como si fuera de la familia. El rey sentía un inmenso respeto por el anciano, de modo que también lo consultó. Y éste le dijo:
_No soy un sabio, ni un erudito, ni un académico, pero conozco el mensaje. Durante mi larga vida en palacio, me he encontrado con todo tipo de gente, y en una ocasión me encontré con un místico. Era invitado de tu padre y yo estuve a su servicio. Cuando se iba, como gesto de agradecimiento, me dio este mensaje -el anciano lo escribió en un diminuto papel, lo dobló y se lo dio al rey- Pero no lo leas -le dijo-mantenlo escondido en el anillo. Ábrelo sólo cuando todo lo demás haya fracasado, cuando no encuentres salida a la situación.
Ese momento no tardó en llegar. El país fue invadido y el rey perdió el reino. Estaba huyendo en su caballo para salvar la vida y sus enemigos lo perseguían. Estaba solo y los perseguidores eran numerosos. Llegó a un lugar donde el camino se acababa, no había salida: enfrente había un precipicio y un profundo valle; caer por él sería el fin. Y no podía volver porque el enemigo le cerraba el camino. Ya podía escuchar el trotar de los caballos.
No podía seguir hacia delante y no había ningún otro camino...
De repente, se acordó del anillo. Lo abrió, sacó el papel y allí encontró un pequeño mensaje tremendamente valioso: Simplemente decía: "ESTO TAMBIÉN PASARÁ". Mientras leía "esto también pasará" sintió que se cernía sobre él un gran silencio. Los enemigos que le perseguían debían haberse perdido en el bosque, o debían haberse equivocado de camino, pero lo cierto es que poco a poco dejó de escuchar el trote de los caballos. El rey se sentía profundamente agradecido al sirviente y al místico desconocido.
Aquellas palabras habían resultado milagrosas. Dobló el papel, volvió a ponerlo en el anillo, reunió a sus ejércitos y reconquistó el reino. Y el día que entraba de nuevo victorioso en la capital hubo una gran celebración con música, bailes... y él se sentía muy orgulloso de sí mismo.
El anciano estaba a su lado en el carro y le dijo: Este momento también es adecuado: vuelve a mirar el mensaje.
_¿Qué quieres decir? -preguntó el rey-. Ahora estoy victorioso, la gente celebra mi vuelta, no estoy desesperado, no me encuentro en una situación sin salida.
_Escucha -dijo el anciano- este mensaje no es sólo para situaciones desesperadas; también es para situaciones placenteras.
No es sólo para cuando estás derrotado; también es para cuando te sientes victorioso. No es sólo para cuando seas el último; también es para cuando seas el primero.
El rey abrió el anillo y leyó el mensaje: "Esto también pasará", y nuevamente sintió la misma paz, el mismo silencio, en medio de la muchedumbre que celebraba y bailaba, porque el orgullo, el ego, había desaparecido. El rey pudo terminar de comprender el mensaje. Se había iluminado. Entonces el anciano le dijo: 

_Recuerda que todo pasa. Ninguna cosa ni ninguna emoción son permanentes. Como el día y la noche, hay momentos de alegría y momentos de tristeza. Acéptalos como parte de la dualidad de la naturaleza porque son la naturaleza misma de las cosas.
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12/9/12

El Cristal con que se Mira

Es conocido el dicho en el que se basa el título: "Todo depende con el cristal con que se mira", una misma situación puede ser percibida de forma diferente según cada persona e incluso por nosotros mismos, dependiendo de la actitud que tomemos ante ella.
A medida que nos hacemos mayores, aprendemos a dejar de observar los acontecimientos con una perspectiva bidimensional. Lo que nos pasa a diario o en un momento concreto a veces no es tan simple como para que digamos: esto es bueno; esto es malo.
Vamos sabiendo que un mismo suceso puede llevar aparejadas consecuencias tanto positivas como negativas. Del mismo modo que una experiencia enriquecedora puede ocultar una pequeña mancha que la ensombrezca, una situación negativa, incluso horrible para nosotros, puede esconder virtudes tras de sí.
Otro conocido dicho a tener en cuenta: "No hay mal que por bien no venga."
Centrémonos en las segundas situaciones, ya que lo positivo es más fácil de digerir que lo otro.
Quizás lo mejor de lo peor que nos suceda es el aprendizaje que obtenemos. A veces, un aprendizaje doloroso, pero nos acompañará por el resto de nuestra vida. Éste nos ayudará, tanto a nosotros como a los que caminan a nuestro lado.
Otra ventaja, la superación. Obviamente, todos queremos que nos vaya bien en la vida, pero los problemas, los conflictos y los golpes de infortunio aparecerán, lo queramos o no. Superar estos reveses, subir los escalones hasta salir a la superficie del agujero en que caemos, nos fortalecerá, sin duda alguna.
¿Hay más aspectos positivos? Claro que puede haberlos...


Un último apunte, que a mí me ha servido de mucho: Cuando lo veas todo negro, deja de mirar. Concédete tiempo para respirar, para que la situación repose, las aguas se calmen y la puedas abordar más adelante, con SERENIDAD...
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7/4/12

Aprendí...

-Que puedes hacer a alguien disfrutar el día con solo con un pequeño detalle que casi siempre no cuesta nada.
-Que ver una buena película puede darme una tarde agradable.
-Que aprender a aceptarme como soy me puede ayudar a no sentirme tan solo.

-Que es absolutamente imposible tomar vacaciones sin engordar cinco kilos.
-Que no puedo cambiar lo que pasó pero puedo dejarlo atrás.
-Que las cosas que te pasan y que te duelen siempre te dejan una enseñanza. y esta en ti aprender de ellas.

-Que nunca es tarde para decir lo siento y perdón.
-Que puede doler pero sé que después me voy a sentir mejor.
-Que nunca es tarde para decir la verdad (por mas dura que esta sea) y que tampoco es tarde para enfrentar a quien le hice daño, si aquélla persona te quiere te sabrá entender y perdonar.
-Que pedir ayuda puede dar mucha vergüenza y miedo, pero que a veces es necesario y hay que sacar fuerzas y valor para hacerlo.
-Que la mayoría de las cosas por las cuales me he preocupado nunca suceden.
-Que esperar a los hijos despierto cuando salen de noche no va a hacer que lleguen más temprano.
-Que nunca se debe ir a la cama sin resolver una pelea.
-Que me hubiera gustado tener la experiencia que tengo ahora cuando era más joven, seguramente no habría dejado pasar muchas oportunidades.
-Y que ahora entiendo que eso es imposible y que solo me queda aplicar mis experiencias y no perder la oportunidad de encontrar a un amigo.
-Que si las cosas van mal, yo no tengo por qué ir con ellas...
-Aprendí que envejecer es importante y algunos no tienen ese privilegio.
-Aprendí que amé menos de lo que hubiera debido.

Y hoy... me doy cuenta que todavía... tengo mucho para aprender. Y que no importa la edad que tengas, aun estás a tiempo de cambiar las cosas y ser feliz!!! =D
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5/4/12

Buenos Consejos para Combatir la Ansiedad


La ansiedad es un mal que afecta a todas las personas a lo largo de la vida. Lo peor de la ansiedad es que es fácil disimularla y podemos encontrarnos con una persona con mucha ansiedad pero que, a simple vista, parece que está bien y por lo tanto no tenemos en cuenta ese dato.La ansiedad es una emoción interior muy fuerte pero que no se manifiesta externamente si no es algo exagerado, cuando suele pasar suele hacerse a través de la violencia por la impotencia que causa la ansiedad.
Normalmente la ansiedad comienza cuando un hecho comienza a preocuparte y ponerte nervioso, eso se convierte en un círculo vicioso que va a más si no lo detienes.

1- El primer paso es PARAR lo que estés haciendo en ese momento, porque "calmar" no te está calmando, tienes que relajarte y distraer tu mente.
Baja a la calle y date un paseo, tómate un té de tilo o ponte a leer, o mejor aun has las tres cosas seguidas. Es difícil hacer desaparecer los pensamientos que bloquean la ansiedad, pero si te tranquilizas verás como se van y poco a poco aprenderás a tranquilizarte de forma natural. Debes evitar sobretodo todo aquello que te produzca ansiedad y si es algo que no puedes evitar debes intentar por todos los medios controlarlo.

2- Duerme bien. Dormir es el proceso que repara el cuerpo y tus células y debes estar en excelentes condiciones, calmado y tranquilo durante el sueño. Si mezclas el dormitorio con el trabajo o tienes ahí el ordenador es una muy mala combinación sobretodo si sufres de ansiedad porque eso hará que a tu mente le cueste más separar que es el descanso y qué es el estar activo.

3- Tómate las cosas con más calma y realismo. Tienes que actuar con más madurez y tomarte la vida con más humor y mucha más calma y no tan seriamente. Sobretodo evita la negatividad, pensamientos negativos y cualquier cosa que te genere pesimismo. Evita ,por ejemplo, los periódicos que solo están enfocados en las desgracias del mundo.

No debes dejar que la ansiedad te coma ni te controle, debes controlarla tu a ella. =D 

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2/1/12

¿Quieres Cambiar tu Vida?

No hay razón para sufrir. La única razón por la que sufres es porque así tú lo exiges. Si observas tu vida encontrarás muchas excusas para sufrir, pero ninguna razón válida. Lo mismo es aplicable a la felicidad.
La única razón por la que eres feliz es porque tú decides ser feliz. La felicidad es una elección, como también lo es el sufrimiento.

1- No supongas.
* No des nada por supuesto.
* Si tienes duda, aclárala.
* Si sospechas, pregunta.
* Suponer te hace inventar historias increíbles que sólo envenenan tu alma y que NO TIENEN FUNDAMENTO.

2- Honra tus palabras.
* Lo que sale de tu boca es lo que eres tú.
* Si no honras tus palabras, no te estás honrando a ti mismo; si no te honras a ti mismo, no te amas.
* Honrar tus palabras es honrarte a ti mismo, es ser coherente con lo que piensas y con lo que haces.
* Eres auténtico y te hace respetable ante los demás y ante ti mismo.

3- Haz siempre lo mejor que puedas.
* Si siempre haces lo mejor que puedes, nunca podrás recriminarte nada o arrepentirte de nada.

4- No te tomes nada personal.
* Ni la peor ofensa.
* Ni el peor desaire.
* Ni la más grave herida.
* Quien te ofende tiene un veneno que descarga contra ti, por no saber cómo deshacerse de él.
* En la medida que alguien te quiere lastimar, en esa medida ese alguien se lastima a sí mismo. Pero el problema es de Él y no tuyo.

Tu vida puede cambiar, siempre y cuando seas impecable con ello...
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21/12/11

Jesús, yo te pido...

Señor, ayúdame a decir la verdad delante de los fuertes y a no decir mentiras para ganarme el aplauso de los débiles.
Si me das fortuna, no me quites la felicidad.
Si me das fuerza, no me quites la razón.
Si me das éxito, no me quites la humildad.
Si me das humildad, no me quites la dignidad.
Ayúdame siempre a ver el otro lado de la medalla.
No me dejes inculpar de traición a los demás por no pensar como yo.
Enséñame a querer a la gente como a mi mismo y a juzgarme como a los demás.
No me dejes caer en el orgullo si triunfo, ni en la desesperación si fracaso.
Mas bien recuérdeme que el fracaso es la experiencia que precede al triunfo.
Enséñame que perdonar es lo más grande del fuerte y que la venganza es la señal primitiva del débil.
Si me quitas la fortuna, déjame la esperanza.
Si me quitas el éxito, déjame la fuerza para triunfar del fracaso.
Si yo fallara a la gente, dame valor para disculparme.
Si la gente fallara conmigo, dame valor para perdonar.

Señor, si yo me olvido de ti, por favor... NO TE OLVIDES DE MI!!!
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